2º aniversario en el Mirador Posada de Luis Rosales.
En la noche del día 30 de Agosto del año 2.003 se celebró el segundo aniversario de los Libros de Firmas del Clan Musas y del Grupo Trotamontes, que en el año 2.001 deposité en el Buzón del Mirador Posada de Luis Rosales, sito en Cercedilla en la Madrileña Sierra del Guadarrama.
Por diversas causas solo pudimos subir al Mirador Karlos, Iñaki y yo.
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Mi amigo Pedro falleció en la noche del día 1 de Septiembre del año 2.002, mientras Carlos, Fran, Ana y yo estábamos en el Mirador celebrando el Primer Aniversario. Les enseñé a Iñaki y a Karlos la placa que hay en su memoria para así homenajearle y recordarle. Allí charlamos un rato sobre Pedro y nos hicimos unas fotos de recuerdo. También hablamos con nuestro amigo Ángel que nos llamó para ver que tal se nos estaba dando la tarde. |
Terminado el pequeño homenaje a nuestro amigo y viendo que la oscuridad era ya demasiada, decidimos no subir hasta la carretera de la Republica y por la Senda Victoria en caminarnos hasta la Pradera de Navarrulaque, y tras una pequeña parada para que Karlos e Iñaki lo conocieran, les lleve a ver el monumento que han hecho con traviesas y desde allí fuimos al Reloj de Cela donde Karlos quería ver que tal daba la hora con una linterna.
Nos encaminamos hasta el Mirador de Vicente Alexandre y llegamos a la conclusión que se estaba cometiendo una injusticia con este hombre. Su mirador esta hecho con menos gusto y cuidado, y no existe un buzón para depositar su obra y poderle rendir homenaje. ¡Como era de izquierdas...!.
Ya de noche cerrada bajamos al Mirador de Luis Rosales y al llegar les enseñé a mis dos amigos el buzón que ellos no conocían. Karlos me invito a abrir el buzón y que fuera yo el que se llevara la alegría o el disgusto de encontrar o no los libros. Por desgracia el Libro de Trotamontes faltaba. Teníamos constancia que el sábado anterior el Libro estaba, pues mi compañero de trabajo Héctor, su novia Paloma y los padres de el habían firmado en el. |
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Ya han robado varios Libros del buzón y eso sirvió para que se retirara del buzón el Libro del Clan Musas y si la o las personas que lo hacen no dejan de hacerlo, lo que acabaran consiguiendo que también se retire el de Trotamontes, terminando con un proyecto que a nosotros, además de ilusión, nos aporta trabajo, tiempo, obligación y dinero, pero que a otras personas les aporta la alegría de poder leer lo que hay escrito y los sentimientos que allí se expresan. A cambio me llevé la sorpresa de encontrarme un libro del Clan Musas que desde mediados del mes de Julio del año pasado había permanecido guardado en las inmediaciones del buzón, pero no habíamos conseguido dar con el sitio justo. |
Pasado el primer momento mezcla de alegría y rabia nos fuimos acomodando en el Mirador para disfrutar de la maravillosa noche que hacia y de la impresionante vista nocturna que se podía admirar. Hablamos de lo divino y de lo humano. Le expliqué a Iñaki el origen y el porque de los libros. Añoramos a personas que por distintos motivos no nos han podido acompañar, Carlos Matesanz, Fran y Ana, Javier Clavo, Rita, Laura, Ángel, Pablo y Alicia y mucha más gente que tengo la esperanza que al año que viene puedan acompañarnos y celebremos una buena reunión de amigos. |
Se contaron historias de cuando estos muchachos eran más muchachos todavía. De su paso por El Santo Niño. Hablamos de rutas hechas y por hacer. ¡Muy importante!, cenamos y muy bien. Copita, fotos risas, alguna cabezada del Lobato Iñaki. Como siempre me pasa cuando estoy en el Mirador, hay momentos en los que me quedo abstraído con la visión que desde allí se tiene de medio Madrid y si a eso le sumas que la noche y yo tenemos una gran complicidad, para mi aquel momento fue de lo más grandioso que he podido vivir y que espero poderlo hacer en muchas más ocasiones. |
| Cumplimos con el ritual de dejar escrito nuestro testimonio de haber pasado por allí. Karlitos, pese a no estar inspirado dejo escritas un par de hojas por las dos caras, solo por el hecho de ser la primera vez que lo hacia. Iñaki prometió que volvería por allí a escribir, pues a esas horas de la madrugada su mente no tenía la menor intención de echarle una mano. Por mi parte dejé escritas unas notas de recuerdo para los amigos que esta vez no nos han podido acompañar, para mi familia y recordando la memoria de mi amigo Pedro Hurtado, fallecido el año anterior. |
Con un poquito de pena, metimos en las mochilas todas nuestras cosas y emprendimos camino de regreso hacia Majavilán. Fuimos por la Carretera de la Republica hasta alcanzar la Senda de Enmedio y desde allí por el Camino Agroman y la Calzada Romana. En algo más de tres cuartos de hora estábamos en el coche y emprendíamos regreso a Madrid prometiendo volver en cuanto nos fuera posible.